Páginas vistas en total

lunes, 27 de diciembre de 2010

Hoy, otra vez.

Hoy te he vuelto a ver, y aunque no he tenido mucho tiempo, he sabido que era suficiente;
seguramente porque sabía que no sólo estabas ahí dentro, si no también fuera, conmigo, siguiendome.
Lo único que he sentido, es que se me encogía el corazón,
 y aunque tenía ganas de llorar, no lo he hecho.

 Me gusta llorarte, aunque sé que no quieres;
 y no sé si no lo he hecho porque me he acostumbrado, o porque aún no me lo creo.
Pero aún así, como siempre, me despido de ti con un beso en tu frente.

4 comentarios:

  1. Es mejor llorar que guardarse el dolor adentro. Al menos hay alivio en llanto, mientras que ahogar tu corazón con todos los sollozos es una tortura.

    Besos de neón y feliz Año Nuevo.

    ResponderEliminar
  2. P R E C I O S O! Yo amo llorar, supongo que una de las mejores maneras de desahogarse cuando es preferible que nadie se entere de tu dolor. Soy de las que lloran por cualquier cosa, por la tontería más insignificante, por esas pequeñas alegrías y sorpresas, porque he aprendido que llorando así, en pequeñas dosis, el sufrimiento se hace más llevadero.
    Muy lindo, el post, sigue escribiendo!
    Con tu permiso te sigo.
    Besotes!:)

    ResponderEliminar
  3. Sonrisas y lágrimas. Es todo tan necesario para el organismo.....y sienta tan bien.
    Besos y felices fiestas.

    ResponderEliminar

Granos de Fantasía